Como no puedo ser la psicóloga de todo el mundo,  te invito a que me acompañes un ratito cada domingo -o cualquier otro día de la semana si te viene mejor- mientras te tomas el café de la mañana -o tu bebida favorita-, en este pequeño espacio compartido. La única condición es que te regales estos minutos desde la tranquilidad

Así que, si me permites unas pequeñas indicaciones: 

  1. Ponte una música suave de fondo. Si no tiene letra, mejor. Así no interfiere en la lectura.
  2. Cierra los ojos.
  3. Respira hondo las veces que sean necesarias.
  4. Dale un sorbo a tu bebida…
  5. ¡Bienvenida/o a tu espacio! ♥

💬Aprender a elegir💬

Hoy en Andalucía es día de elecciones.

Y, aunque normalmente asociamos esa palabra a la política, esta semana ha sido especialmente dura a nivel emocional y llevo días pensando en otra cosa: en la cantidad de decisiones que atraviesan nuestra vida…

…Las pequeñas.
…Las importantes.
…Las que cambian algo.
…Y las que, sin darnos cuenta, también nos cambian a nosotrxs.

A lo largo de cada día de nuestra vida elegimos constantemente, aunque a veces no parezca relevante porque no todas las decisiones tienen el mismo peso o el mismo valor.

¿A qué me refiero? Pues que, cada día, elegimos quedarnos, o irnos. Café o zumo. Callarnos, o hablar. Agua o refresco. Vestido, falda o pantalón. Tacón o zapato plano. Bolso o mochila. Esperar, o soltar.

Y hay algo curioso con las decisiones que resulta muy determinante: muchas veces no elegimos desde lo que queremos, sino desde lo que tememos perder. Y aparece el miedo:

💔Miedo a decepcionar.
💔Miedo a equivocarnos.
💔Miedo a hacer daño.
💔Miedo a sentir culpa.
💔Miedo a que nos juzguen.

Y desde ahí, poco a poco, dejamos de preguntarnos algo importante: ¿qué quiero realmente? Porque, cuando aparecen algunos de esos miedos, como dijimos en el primer café, ya realmente no elegimos desde la libertad sino desde otro lado. 

Y, desde el miedo, a veces confundimos amar con ‘aguantar’, compromiso con sacrificio, y lealtad con abandono propio.

Quizás desde pequeñxs nos enseñaron que algunas decisiones eran “para siempre”.

Que cambiar de opinión era fracasar. Porque, ¿cómo voy a separarme meses después de casarme, con todo lo que implicó una decisión como esa? ¡Qué fracaso!

Que irte era rendirte. Porque, el amor todo lo puede, ¿no?

Pero no todo lo que dura es sano. Y no todo lo que termina significa que haya sido un error. Porque hay lugares donde, a pesar de saber que no son para nosotrxs, solo nos vamos cuando nos echan.

Y a veces, elegirte también implica romper una idea que habías construido sobre cómo tenía que ser tu vida. ¡Y qué duro es esto! ¡Y cómo duele!

¿Sabes qué? Elegir no siempre se siente bien… A veces elegir es incómodo, implica perder algo, incluso implica aceptar que llevabas tiempo sosteniendo algo que ya no te hacía bien. 

Pero, aun así, aunque duela y nos haga tambalear, elegir sigue siendo un derecho. Uno muy importante.

Y quizá por eso hay decisiones que incomodan tanto a lxs demás: porque cuando alguien elige distinto a lo esperado, nos recuerda que nosotrxs también podríamos haberlo hecho. Recuerda: que algo incomode no significa que esté mal, significa que tal vez estás haciendo algo nuevo que en tu entorno nadie se había atrevido a hacer aún.

Y aquí me parece importante decir algo: hay decisiones irreversibles. Pero muchas otras no lo son. ¿Qué quiero decir? Que tal vez lo que elegimos un día no haya resultado como esperábamos, pero…

♥ …muchas veces podemos volver a elegir.
♥ Volver a empezar.
♥ Volver a movernos.
♥ Volver a preguntarnos qué necesitamos ahora, aunque antes necesitáramos otra cosa.
♥ Volver a la casilla de salida, respirar hondo, tomar perspectiva e iniciar nuevamente un camino.

Tenemos mucho miedo a los cambios, pero cambiar no siempre significa incoherencia; a veces significa honestidad contigo mismx, y evolución.

Bendita evolución.

Antes de terminar este café contigo, me gustaría dejarte unas preguntas para que reflexiones durante la semana:

🧠 ¿Qué decisiones has tomado más por miedo que por deseo?
🧠 ¿Qué parte de tu vida estás sosteniendo solo por culpa o por costumbre?
🧠 ¿Y qué derecho no estarías dispuestx a perder, aunque incomode a lxs demás?

❤️Si te animas, me encantaría leer tus reflexiones aquí abajo, o en mis redes sociales (@nerea.psicologa / @samayoon.psicologia).


Hay decisiones que duelen… pero también hay vidas enteras sostenidas desde el miedo.
Crecer tiene que ver con aprender que no todo lo que dura es sano, y que elegirte a tiempo también puede ser una forma de amor ♥


Nos leemos el próximo domingo☕.

Añade aquí tu texto de cabecera

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *