Como no puedo ser la psicóloga de todo el mundo, a partir de hoy te invito a que me acompañes un ratito cada domingo -o cualquier otro día de la semana si te viene mejor- mientras te tomas el café de la mañana -o tu bebida favorita-, en este pequeño espacio compartido. La única condición es que te regales estos minutos desde la tranquilidad

Así que, si me permites unas pequeñas indicaciones: 

  1. Ponte una música suave de fondo. Si no tiene letra, mejor. Así no interfiere en la lectura.
  2. Cierra los ojos.
  3. Respira hondo las veces que sean necesarias.
  4. Dale un sorbo a tu bebida…
  5. ¡Bienvenida/o a tu espacio! ♥

💬Vivir como si…💬

Hoy termina la feria de mi pueblo. Y mientras escribo esto, pienso en todo lo que significan a veces ciertos lugares, ciertos rituales, ciertos momentos.

Y no solo por lo que ocurre en ellos, que quienes vivís en pueblos de Andalucía, o de cualquier otra parte del mundo y tenéis fiestas de este tipo sabéis lo especiales que son, sino por lo que nos recuerdan.

Yo este año he vuelto…

♥ He vuelto a vestirme.
♥ A peinarme con flores en el pelo.
♥ A bailar moviendo mis volantes.
♥ A reír.
♥ A compartir.

Y quizá, dicho así, puede parecer algo sencillo. Pero os aseguro que no lo es en absoluto.

Hay momentos de la vida en los que volver a hacer algo que antes era natural se convierte en todo un proceso. Y no porque no quieras hacerlo, o como decíamos la semana pasada, porque no tengamos ganas o no le echemos las suficientes.

Sino porque a veces hay heridas, pérdidas, miedos o duelos que cambian la forma en la que habitamos ciertas experiencias. Y, con todo esto, volver por primera vez donde algún día estuviste con otra/s persona/s que no ha elegido no estar, puede resultar doloroso.

Y justo pensando en esto, me acordé de una herramienta que a veces trabajamos desde el modelo de terapia breve. Se llama la prescripción del “como si”.

Consiste en una pregunta aparentemente sencilla, que invita a imaginar, a visualizar, a ensayar mentalmente otra forma de estar. Algo así como:

“Si mañana te despertaras como si eso que hoy te bloquea ya no tuviera el mismo peso… ¿qué harías diferente?”

Ya sabéis que mi trabajo no se enfoca en negar el dolor ni en fingir que todo está bien mientras nos repetimos frases vacías.  En este caso, se trata de abrir una pequeña grieta en aquello que sentíamos como un bloque rígido y pesado. Se trata de preguntarnos: 

  • ¿Qué haría si el miedo no decidiera por mí?
  • ¿Cómo actuaría si dejara de anticipar lo que otrxs puedan pensar?
  • ¿Qué elegiría si me permitiera un poco más de libertad?

 

Y, en muchos momentos, la respuesta no es algo enorme como hacer una súper inversión, cogerse una excedencia o crear una familia. Sino puede ser algo tan sencillo como salir a la calle, llamar a alguien, ponerte esa ropa que llevas tiempo sin usar, decir que sí a un plan que hace mucho que pospones…

… o volver a ir a la feria.

En este café de hoy me gustaría trasladarte algo muy importante en lo que llevo mucho pensando: sanar no empieza cuando sientas que ‘ya estás bien del todo’ para hacer cosas, sino que puede ser cuando te permites hacer algo como si una parte de ti ya estuviera preparada.

Aunque todavía haya dudas.

Aunque todavía quede mucho camino por recorrer.

Antes de terminar este café contigo, me gustaría dejarte una pregunta para que reflexiones durante la semana:

Si mañana te despertaras como si eso que hoy te pesa ya no tuviera tanto poder…

🧠 ¿Qué harías diferente?
🧠 ¿Qué te pondrías?
🧠¿A quién llamarías?
🧠¿A qué drías que sí?

❤️Si te animas, me encantaría leer tus reflexiones aquí abajo, o en mis redes sociales (@nerea.psicologa / @samayoon.psicologia).


Muchas veces descubrimos que sí podemos justo después de atrevernos. Porque vivir ‘como si’, es a forma más honestar de empezar a volver ♥


Nos leemos el próximo domingo☕.

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