☕ Café número #17 ☕
Hola a todas/os.
Mi nombre es Nerea, y hace diez años que terminé la carrera de Psicología. Desde entonces, mucha gente ha querido ‘tomarse un café’ conmigo.
‘Y así hablamos un ratito’ -decían-.
Pero realmente sé que lo que querían era un espacio de reflexión, de desahogo o de ayuda.
Como no puedo ser la psicóloga de todo el mundo, te invito a que me acompañes un ratito cada domingo -o cualquier otro día de la semana si te viene mejor- mientras te tomas el café de la mañana -o tu bebida favorita-, en este pequeño espacio compartido. La única condición es que te regales estos minutos desde la tranquilidad.
Así que, si me permites unas pequeñas indicaciones:
- Ponte una música suave de fondo. Si no tiene letra, mejor. Así no interfiere en la lectura.
- Cierra los ojos.
- Respira hondo las veces que sean necesarias.
- Dale un sorbo a tu bebida…
- ¡Bienvenida/o a tu espacio! ♥
💬El peldaño que no vemos…💬
La semana pasada hablábamos sobre la depresión, sobre lo difícil que resulta comprender un sufrimiento que muchas veces no se ve. Y, esta semana, me gustaría continuar hablándote a través de algunas reflexiones que hago mientras trabajo con esta paciente.
Hace unos días en historias de Instagram y Facebook os decía que yo suelo explicar los cambios con una imagen muy sencilla: les digo a las personas con las que trabajo que los cambios que buscamos rara vez vienen en un ascensor, sino que se parecen mucho más a una escalera. Es decir, no subimos todos los peldaños de golpe, sino que los vamos subiendo uno a uno. A veces incluso bajamos alguno, pero seguimos en la escalera.
Esta semana, mi paciente consiguió hacer varias cosas que, vistas desde fuera, podrían parecer pequeñas: sonrió al entrar en consulta, salió a caminar después de muchísimo tiempo sin hacerlo, respondió todos los mensajes y llamadas que le hicieron por su cumpleaños, y aceptó una tarea para el fin de semana.
Cuando celebré esos avances me respondió: ‘Es que parece que lo dices como si fuera un logro enorme… pero realmente no es nada.’
Y pensé cuántas veces hemos dicho o pensado esa frase, minimizando así los esfuerzos invertidos en ese ‘nada’.
Porque las personas tenemos una extraña costumbre: miramos siempre hacia el último escalón, nunca hacia el escalón en el que nos encontramos.
Y claro, ella comparaba ‘lo poco’ que había conseguido con ‘lo mucho’ que hacía antes de encontrarse en esta situación… Mientras yo lo comparaba con la persona que era hace unas semanas antes de aparecer en mi consulta.
Y, desde ese lugar, sí. ¡Es un logro enorme! Porque, cuando llevas más de un año sin poder salir a caminar, dar un paseo deja de ser un paseo: ¡se convierte en una conquista!
Lo curioso de todo esto es que no solo ocurre en la depresión, sino que nos pasa constantemente…
- Terminamos una carrera/curso/formación y pensamos que «solo era estudiar».
- Encontramos un trabajo y enseguida nos preocupa el siguiente objetivo.
- Tenemos pareja y nos preguntan por la boda.
- Nos casamos y nos preguntan por lxs hijxs. Unx, y después el/a hermanitx.
- Aprendemos a poner un límite y nos reprochamos no haberlo hecho antes.
- Superamos una ruptura y nos parece que todavía avanzamos demasiado despacio porque la gente de nuestro entorno tiene relaciones estables y ‘perfectas’.
Parece que nunca nos permitimos celebrar el peldaño que acabamos de subir, porque ya estamos mirando el siguiente. Y quizás por eso tantas veces sentimos que no avanzamos. No porque no lo hagamos, sino porque hemos aprendido a medirnos únicamente por la distancia que aún nos queda.
Esta semana, otro paciente me decía lo frustrado que se sentía ‘porque la gente de mi edad…’. Y hablamos sobre sus avances, sus logros, sus pasos, sus peldaños. Qué diferente es la percepción de nuestra vida cuando nos comparamos a través de historias ajenas…
Una persona a la que quiero mucho pero ya no se encuentra en mi vida, cuando salíamos de senderismo y había una zona empinada me decía: ‘Nerea, no mires arriba, céntrate en los pasos que estás dando. Es que si miras arriba solo ves lo que te queda, pero si miras atrás podrás ver todo lo que ya has subido ♥.’
Hay una pregunta que repito mucho en la consulta: ¿a través de qué gafas te estás mirando? Y hoy añadiría otra más: no compares tus pasos con los de una versión de ti que vivía en circunstancias completamente diferentes.
Porque quizás la persona que eras hace 5 años tenía una energía que hoy no tienes. Pero también es posible que la persona que eres hoy tenga una fortaleza que entonces todavía no había necesitado descubrir ❤️
…
Antes de terminar este café contigo, me gustaría dejarte unas preguntas para que reflexiones durante la semana:
🧠 ¿Hace cuánto que no celebras un pequeño avance?
🧠 ¿En qué momento empezaste a pensar que solo cuentan las grandes metas?
🧠 ¿Y qué cambiaría si, por una vez, decidieras reconocer el peldaño que acabas de subir, en lugar de obsesionarte con los que todavía faltan?
❤️Si te animas, me encantaría leer tus reflexiones aquí abajo, o en mis redes sociales (@nerea.psicologa / @samayoon.psicologia).
No siempre necesitamos mirar cuánto nos queda. A veces también necesitamos recordar cuánto hemos subido ♥
Nos leemos el próximo domingo☕.