Como no puedo ser la psicóloga de todo el mundo,  te invito a que me acompañes un ratito cada domingo -o cualquier otro día de la semana si te viene mejor- mientras te tomas el café de la mañana -o tu bebida favorita-, en este pequeño espacio compartido. La única condición es que te regales estos minutos desde la tranquilidad

Así que, si me permites unas pequeñas indicaciones: 

  1. Ponte una música suave de fondo. Si no tiene letra, mejor. Así no interfiere en la lectura.
  2. Cierra los ojos.
  3. Respira hondo las veces que sean necesarias.
  4. Dale un sorbo a tu bebida…
  5. ¡Bienvenida/o a tu espacio! ♥

💬Yo soy así💬

Esta semana ha sido un poco extraña, para qué te voy a engañar.

Hace 10 días que llegué, y sigo en un país que no es el mío. Esperando

…Esperando unos documentos.
…Esperando poder continuar el viaje.
…Esperando saber cuándo voy a poder llegar al lugar al que realmente vine.

Y estoy un poco cansada de esperar, no quiero mentirte la verdad.

Hay días en los que salgo a caminar para despejarme, salgo a la calle a jugar con los niños y niñas que viven aquí al lado, leo durante horas (esta semana me he leído ‘El canto de los corazones rebeldes‘), u otros días en los que simplemente intento no pensar demasiado en que estoy aquí, sin saber exactamente cuándo dejaré de estarlo.

Pero no porque no quiera estar aquí, sino porque no he venido para esperar. Y esperar cansa, eh! Sobre todo cuando lo que quiero que llegue no depende de mí.

Esta mañana, durante el desayuno, tuve una conversación que me dejó pensando un buen rato. Cuando le estaba contando a una de las personas que vive aquí algunas de las cosas que han ocurrido recientemente, y que al final había terminado pensando que formaban parte de este aprendizaje, dijo una frase que se me quedó dando vueltas:

«Podemos dejar de vivir, pero nunca dejaremos de aprender.»

Y pensé que hay algo muy bonito en eso. Porque aprender no siempre significa estudiar algo nuevo.

  • A veces significa conocernos.
  • Entender por qué reaccionamos como reaccionamos.
  • Descubrir qué nos hace daño.
  • Preguntarnos por qué repetimos determinadas cosas.
  • Y, sobre todo, descubrir que podemos hacer algo diferente.

 

En la consulta, hay una frase que se repite muchísimo: ‘Pero Nerea, es que yo soy así‘. Y a mí me encanta devolver un: ‘ser así te ha traído hasta aquí’.

Y soy consciente de mi respuesta, porque si la persona se sintiera a gusto ‘siendo así’, no vendría a buscar cambios.

Por eso me gusta dar ese revés, porque es una respuesta que hace que la persona se frene un poco a analizar lo que puede encasillar una frase tan potente y descontextualizada como ‘yo soy así’.

Y decir esto no quita que haya una parte de verdad, que conste.

  • Quizá seas una persona impaciente.
  • Quizá te cueste pedir ayuda.
  • Quizá necesites tenerlo todo bajo control.
  • Quizá te cueste poner límites.
  • Quizá tengas miedo al rechazo.
  • Quizá tiendas a exigirte demasiado.

 

Pero que algo sea así hoy, que tú te comportes de una determinada manera hoy… No significa que tenga que ser así siempre.

A veces utilizamos el «yo soy así» para protegernos. Porque cambiar da miedo, y reconocer que podemos hacer las cosas de otra manera también significa aceptar que quizá llevamos mucho tiempo haciéndolas de una forma que nos hace daño.

Y claro, eso no siempre resulta cómodo. Por eso, a veces es mucho más sencillo decir ‘es que yo soy así’ y cerrar la puerta, a decir ‘espera, debo mejorar eso‘. 

Quizás podríamos empezar a probar otra cosa. En lugar de decir «Yo soy así», puedes preguntarte:

¿Qué pasaría si esto pudiera cambiar?

Y no me gustaría que lo pensaras para convertirte en otra persona, corregir de una vez todo lo que no te gusta de ti en un momento, ni para perseguir una versión perfecta. Sino para decidir qué quieres conservar… y qué ya no quieres seguir cargando.

Porque también podemos…

❤️ Aprender a ser diferentes.
❤️ Aprender a reaccionar de otra manera.
❤️ Aprender a relacionarnos de otra forma.
❤️ Aprender a decir que no.
❤️ Aprender a pedir ayuda.
❤️ Aprender a perdonarnos.
❤️ Aprender a elegir.

Y quizá una de las cosas más bonitas de estar vivxs sea precisamente esa: que todavía podemos descubrir cosas sobre nosotrxs que no sabíamos.

Incluso cuando estamos esperando.

Incluso cuando sentimos que no avanzamos.

Incluso cuando parece que estamos en el mismo sitio.

Porque avanzar no siempre consiste en dar pasos hacia adelante, a veces también es echar una mirada hacia dentro.

Antes de terminar este café contigo, me gustaría dejarte unas preguntas para que reflexiones durante la semana:

🧠 ¿Qué parte de ti llevas tiempo justificando con un «yo soy así»?
🧠 ¿Qué pasaría si dejaras de pensar que es una característica fija y empezaras a verla como algo que puedes aprender a manejar de otra manera?
🧠 ¿Hay algo de ti que hoy te gustaría conocer mejor?

❤️Si te animas, me encantaría leer tus reflexiones aquí abajo, o en mis redes sociales (@nerea.psicologa / @samayoon.psicologia).


Que algo forme parte de nuestra historia no significa que tenga que formar parte de nuestro futuro ♥


Nos leemos el próximo domingo☕.

Añade aquí tu texto de cabecera

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *