Como no puedo ser la psicóloga de todo el mundo,  te invito a que me acompañes un ratito cada domingo -o cualquier otro día de la semana si te viene mejor- mientras te tomas el café de la mañana -o tu bebida favorita-, en este pequeño espacio compartido. La única condición es que te regales estos minutos desde la tranquilidad

Así que, si me permites unas pequeñas indicaciones: 

  1. Ponte una música suave de fondo. Si no tiene letra, mejor. Así no interfiere en la lectura.
  2. Cierra los ojos.
  3. Respira hondo las veces que sean necesarias.
  4. Dale un sorbo a tu bebida…
  5. ¡Bienvenida/o a tu espacio! ♥

💬Cuando ya no puedes dejar de ver💬

Esta semana me han pasado varias cosas en consulta que me han hecho pensar mucho. He tenido la oportunidad de acompañar situaciones diferentes, con personas distintas, pero que me han llevado a una reflexión común y que me gustaría compartir hoy contigo. 

Hace unos días, una persona que lleva solo un par de meses en terapia me contó parte de una conversación que había tenido con alguien importante. Y, en esa conversación, dijo:

‘Creo que voy a dejar de ir a la psicóloga, porque estoy viendo cosas que antes no veía… y no sé si quiero ver tanto’.

Yo lo entendí perfectamente y de forma inmediata. Y, aunque para otras personas a lo mejor puede ser una alerta de ‘peligro de abandono’, yo lo entendí como un camino bien hecho y un buen proceso terapéutico. 

Hay algo que no siempre contamos cuando hablamos de salud mental: ver más no siempre duele menos. A veces, aunque no queramos sentirlo, ver más allá duele…

💔Duele darte cuenta de cosas que antes pasaban desapercibidas.
💔Duele reconocer dinámicas.
💔Duele ponerle nombre a las heridas.
💔Duele descubrir que algunas de las cosas que considerabas ‘normales’ quizás no lo eran tanto.

Y al principio, como sueltas todo el malestar en la consulta pero después vuelves a tu sitio pensando que ya has soltado todo, parece que estabas mejor. Pero, cuando se empieza a caer esa ‘venda‘ que antes te cubría los ojos, empieza el malestar al ver aquello que se ocultaba.

Pero esta semana no ha quedado todo aquí.

Otra persona llegó a consulta después de varios días especialmente difíciles. Estaba agotadx, y había estado tan centradx en sobrevivir emocionalmente a una situación complicada, que apenas había comido durante toda la semana.

Mientras hablábamos, de repente, le sonaron las tripas. 

‘Madre mía… Estoy sintiendo hambre después de una semana.’

Y reconozco que esa frase, que parece tan simple, me emocionó. Porque no era simplemente un hambre natural, sino su cuerpo volviendo a hablar después de haber estado bajo presión durante tanto tiempo.

Era su cuerpo mostrando una necesidad que llevaba días intentando hacerse escuchar… Una señal de que, por un momento, había dejado de estar atrapado en la tormenta.

Y pensé que, quizá, estas dos escenas explican muy bien lo que ocurre muchas veces en terapia: no siempre vienes para sentirte mejor inmediatamente. A veces vienes para empezar a sentir.

Y eso puede implicar darte cuenta de cosas que preferirías no ver. O escuchar necesidades que llevaban demasiado tiempo esperando.

Porque podemos ignorar muchas cosas, distraernos, anestesiarnos durante un tiempo, convencernos de que estamos bien… Pero las personas somos curiosas, el cuerpo suele ser bastante insistente y, lo que no se escucha de una forma a veces intenta hacerse escuchar de otra.

Por eso, a veces la terapia no consiste en hacer más, en hablar más o en añadir más. A veces consiste en quitar

❤️ Quitar explicaciones que ya no sirven.
❤️ Quitar máscaras.
❤️ Quitar exigencias.
❤️ Quitar vendas.

Y, cuando la venda cae, la luz puede molestar. Peeero… También nos permite ver con claridad.

Y quizás por eso, algunas personas sienten miedo cuando empiezan a encontrarse mejor: porque no van a sufrir menos, pero quizás sí van a dejar de escapar.

Antes de terminar este café contigo, me gustaría dejarte unas preguntas para que reflexiones durante la semana:

🧠 ¿Qué cosas de tu vida llevas tiempo intentando no mirar?
🧠 ¿Qué necesidad está intentando decirte algo desde hace semanas, meses o incluso años?
🧠 ¿Y qué pasaría si, por un momento, dejaras de luchar tanto contra lo que sientes y empezaras simplemente a escucharlo?

❤️Si te animas, me encantaría leer tus reflexiones aquí abajo, o en mis redes sociales (@nerea.psicologa / @samayoon.psicologia).


La terapia no siempre consiste en sentir menos. A veces mi trabajo es ayudarte a sentir. Por fin ♥


Nos leemos el próximo domingo☕.

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